Ya se ha cumplido un año desde la composición del gobierno de este ayuntamiento, por lo tanto es época de hacer balance.
Por desgracia en este curso político se ha venido una vez más a confirmar que el gobierno de PNV e IU del Ayuntamiento de Bilbao gobiernan de espaldas a los ciudadanos y ciudadanas que les eligieron aplicando continuamente el rodillo y con una sobrada prepotencia que les viene caracterizando ya desde la anterior legislatura.
Es un gobierno agotado porque no tienen ideas nuevas que proponer a los ciudadanos y ciudadanas y si me permiten el símil ya que estamos en época de exámenes, es un gobierno que ha suspendido el curso, y que tiene pocas perspectivas de aprobar en septiembre y todo ello a pesar de haber contratado profesores particulares para que le ayuden.
Comenzó el mandato con la noticia de que el Gobierno municipal había contratado a una consultora para que ordenase las prioridades del gobierno municipal y determinase cómo ejecutar el presupuesto.
Es decir, contrató a una consultora para que les hiciese su trabajo, decirles cómo debieran gobernar. Es mucho más efectivo sentarse con los vecinos de Bilbao y sus asociaciones, con los comerciantes, sindicatos, etc, en definitiva con los agentes sociales y las personas para las que se debe gobernar en vez de contratar a una empresa externa.
Esto es como decimos gobernar de espaldas a los ciudadanos, que luego acarrea las consecuencias que todos ya conocemos: propuestas inaceptadas que perjudican más que benefician, tirando el dinero por la borda en vez de aprovecharlo para lo realmente necesario que es mejorar la vida de los bilbaínas y bilbaínas.
Han llevado a cabo sus propuestas sin escuchar a nadie aplicando su conocido rodillo. Ya veis cómo miles de ciudadanos de todos los barrios de Bilbao han salido a la calle por primera vez en la historia de este consistorio en democracia para tener que exigir algo tan simple como que se les escuche.
Y por la misma línea han continuado el resto del año hasta que hace escasas semanas nos hemos enterado de que han contratado a otra empresa a la que van a pagar 500.000 euros para que les diga donde colocar las escaleras mecánicas, rampas etc en nuestros barrios. Esto es, algo que cualquier consejo de distrito sabe de sobra porque conoce sus necesidades. Hubiese bastado con tenerles en cuenta, no hace falta gastarse un dineral en que nos digan lo que ya sabemos.
Esto demuestra que es un gobierno carente de ideas, que además ha faltado a su palabra porque en este asunto de la accesibilidad ya dijeron hace un año que una de sus prioridades era la accesibilidad en los barrios altos y a día de hoy no han hecho ni una sola rampa, ascensor, escaleras mecánicas…en un año entero. Justo cuando acaba el curso político han encargado a una empresa que les diga dónde hacerlo.
Si analizamos los asuntos que más preocupan a los vecinos y vecinas de Bilbao vemos que en casi todos ellos la gestión del gobierno ha sido muy deficiente:
En vivienda, los objetivos del plan de vivienda 2004-2008 no se han cumplido ni de lejos. De las 3000 viviendas que contemplaba aquel plan, a finales de este año estaremos en el 17,3% en el mejor de los casos.
En aparcamientos, la política de aparcamientos del área es nefasta, y tiene que cambiar de una manera completa. El problema es que aplican en el 2008 recetas de hace 20 años sin aportar ideas nuevas que plateen una política de aparcamiento conforme a las necesidades del Bilbao de hoy. Además las nuevas construcciones no ajustan la oferta a la demanda de los barrios quedando más de 1000 plazas por vender en unos aparcamientos que se construyen además con mala calidad.
En acción social. La herencia que dejó Jon Sustatxa de EB en el mandato pasado ha sido espantosa y el nuevo concejal que han puesto al frente, el Señor Barkala no lo ha corregido porque no sabe cómo hacerlo.
En empleo, en políticas de empleo y de apoyo al comercio el concejal Sustatxa ni se le ve ni se le espera, es un tema que le queda grande y al que no sabe hincar el diente. Lo que funciona hasta ahora ha sido gracias a los funcionarios porque su gestión es inexistente.
En seguridad, ha sido positiva la incorporación de los 41 nuevos policías pero resulta sorprendente que aquí al igual que en otras áreas también se actúe por la vía de las ocurrencias. Por ejemplo hace un año era “malísimo” colocar cámaras en San Francisco, ahora resulta que es una idea buenísima. Hace un par de años era imprescindible tener una mesa política de seguridad, en este curso no la han convocado ni una sola vez.
En los mercados municipales y el comercio de barrios, están dejando morir al pequeño comerciante. Y no son capaces de encarar un asunto de tanta trascendencia como es el mercado de la Ribera.
En deporte, los polideportivos no se están ni dimensionando con arreglo a los hábitos deportivos actuales y algunas de las instalaciones se han construido muy deficientemente lo que acreditan una falta de interés para dar servicio a los usuarios.
En medio ambiente, Julia Madrazo no ha reunido nunca al Consejo Verde y lo ha hecho intencionadamente porque evita discutir ciertas cosas como la evaluación de la Agenda Local 21, el tratamiento de los Residuos Sólidos Urbanos, o un asunto de vital importancia como el relleno del canal de Deusto.
En definitiva nos encontramos con un gobierno agotado, falto de ideas que continua aplicando su rodillo y prepotencia con tal de no dar su brazo a torcer y escuchar lo que los vecinos demandan realmente. No le interesan sus verdaderos problemas y necesidades.
Por ultimo, este gobierno no esta apostando por situar a Bilbao en el mapa. No realiza actuaciones de calado como por ejemplo la de nuestros vecinos donostiarras con la capitalidad cultural para el 2016 o como el proyecto de Vitoria, de Gasteiz Capital de Euskadi. En este caso lo que hacen los alcaldes de esas ciudades es liderar grandes proyectos estratégicos de futuro que sirven para que los ciudadanos se sientan identificados y trabajen codo con codo independientemente de su ideología como ha pasado en Zaragoza con la Expo. Azkuna no hace nada de esto, lo que busca es un Bilbao de postal txikito y bonito y no una ciudad viva y dinámica. El gobierno juega al mus a la pequeña, lo que significa perder seguro.